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El Cisternone

El Cisternone

Descubriendo una inesperada obra maestra neoclásica

Una de las principales obras arquitectónicas neoclásicas de Italia

Al recorrer el paseo que desde la estación de tren de Livorno conduce a Piazza della Repubblica, podrían verse impactados por una monumental semicúpula decorada con casetones apoyada sobre un sólido porticado. Se trata del Cisternone, un imponente depósito de agua del siglo XIX, conocido también como «Gran Conserva«, construido en perfecto estilo neoclásico según el proyecto del ilustre arquitecto Pasquale Poccianti.

Iniciado en 1829 como terminal del grandioso Acueducto de Colognole, el Cisternone fue concebido con el objetivo de almacenar y distribuir las aguas subterráneas provenientes de las colinas de Colognole para satisfacer la creciente necesidad de agua de la ciudad de Livorno. Sin embargo, Poccianti introdujo algunas modificaciones durante la obra que, como se evidencia en la densa correspondencia con Giovanni Antonio Antolini, arquitecto del Foro Bonaparte de Milán, afectaron principalmente la fachada.

En 1833, a pesar de varias vicisitudes, la estructura de la cúpula fue completada, tanto que en junio del mismo año fue escenario de las celebraciones por la boda del Gran Duque Leopoldo II con la princesa Maria Antonia. Sin embargo, el Cisternone fue finalizado y entró en funcionamiento nueve años después, en 1842, cuando finalizaron también los trabajos en el sistema técnico.

Un perfecto equilibrio entre belleza arquitectónica y genio ingenieril

Inicialmente, Poccianti diseñó la fachada del Cisternone como una simple perspectiva protegida por columnas de orden toscano, abierta en el centro por una ventana semicircular. Luego, en 1832, decidió revolucionar completamente el diseño original creando la magnífica estructura que todavía admiramos hoy día.

Reconocido como una de las principales obras arquitectónicas neoclásicas de Italia, el Cisternone se caracteriza por su imponente semicúpula con casetones que se abre sobre el porticado que la sostiene como una gran concha apoyada sobre el agua, casi subrayando el destino final del edificio.

Además del triunfo estético, el Cisternone es también un ejemplo de ingeniería y funcionalidad que abasteció a Livorno de agua hasta las primeras décadas del siglo XX. El interior, igualmente hermoso y evocador, está dividido en una serie de naves compuestas por órdenes de pilares toscanos que sostienen las bóvedas de crucería de la cubierta. El sistema original de filtración de agua, que en un tiempo incluía capas de grava y carbón en la parte posterior de la cisterna, fue eliminado con la introducción de cloro, permitiendo que la cuba llegara a su capacidad total de 11.000 metros cúbicos de agua.

El Cisternone
Cisternone interno

Información útil

  • Para quién:

    Con amigos, En pareja, Grupos, Niños y familias, Solo

  • Cuándo:

    Invierno, Otoño, Primavera, Verano

  • Para qué:

    Ver aprender y descubrir

  • Otras características:

    Accesible en transporte público, En interiores, Sin reserva

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